Hoteles Palace
En Francia se ha creado una nueva categoría hotelera para distinguir a la elite de los hoteles de lujo entre la grán oferta existente de alojamientos de cinco estrellas. Se trata de la categoría “Palace”, que se otorgará a aquellos alojamientos que cumplan ciertos requisitos de excelencia. Tras el establecimiento de unas bases de calidad, un jurado de expertos concederá este distintivo a 20 hoteles en todo el país.
Entre las condiciones para recibir esta excepcional distinción, el hotel debe estar establecido en un edificio de época con valor histórico, una arquitectura extraordinaria y única, así como estar decorado a base de antigüedades y obras de arte. Asimismo, los Hoteles Palace deben poseer un nivel de servicios sobresaliente e infraestructura superior, incluyendo personal altamente cualificado, gimnasio, piscina, spa, jardines, restaurantes con galardones como las estrellas Michelín y poseer entre 50 y 200 habitaciones, siendo el número de suites mayor que en cualquier hotel de cinco estrellas.
A simple vista, esta iniciativa podría parecer ostentosa y clasista, sin embargo no se trata de ningún capricho. El sector turístico en Francia representa su primera fuente de ingresos, además de generar un alto número de empleos. La proliferación de hoteles cinco estrellas, unida a la entrada en el mercado europeo de las grandes cadenas hoteleras de lujo asiáticas, fue lo que llevó a la Administración a crear esta nueva y selecta categoría. De esta manera se consigue salvaguardar el patrimonio hotelero histórico galo y los emblemáticos edificios en los que se ubican.
Actualmente, tan solo ocho hoteles de máximo lujo franceses han recibido la distinción de “Palace”, formando parte de este exclusivo club por encarnar la “excelencia a la francesa”. Cuatro de ellos se encuentran en París, se trata de los hoteles Bristol, Meurice, Parc Hyatt Paris-Vendôme y el Plaza-Athénée.
En la Provence, los nuevos ’Hoteles Palace’ son el hotel del Palais en Biarritz, el exclusivo balneario del suroeste francés, los Airelles y Cheval Blanc en la estación alpina Courchevel. Por último, el Grand Hôtel Cap Ferrat, situado en Saint-Jean-Cap-Ferrat, entre Niza y Mónaco, también cuenta con esta exclusiva distinción.
